El Gobierno federal y representantes del sector gasolinero acordaron extender el mecanismo voluntario para contener los precios de la gasolina regular y el diésel, luego de una reunión encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo en Palacio Nacional.
Con la renovación del acuerdo, continuará vigente la Estrategia Nacional para Promover la Estabilización del Precio de la Gasolina Regular y del Diésel, mediante la cual los empresarios del sector se comprometen a mantener la gasolina regular por debajo de un precio de referencia establecido.
El esquema no implica una regulación obligatoria ni la imposición de un precio por parte del Gobierno, sino que funciona a partir de un compromiso voluntario de los distribuidores de combustibles. La administración federal lo considera una de las medidas utilizadas para contener el impacto de los precios de los energéticos sobre la inflación y la economía de los hogares.
La Presidenta confirmó la renovación a través de sus redes sociales, donde compartió una fotografía junto a representantes de la industria.
“En Palacio Nacional, renovamos el acuerdo voluntario con gasolineros para combatir la inflación y la carestía en apoyo a la economía y el bienestar de las familias mexicanas”, publicó.
La mayoría de las estaciones vende gasolina por debajo de 24 pesos
Los resultados más recientes del acuerdo fueron presentados el 17 de agosto por la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco).
De acuerdo con el reporte, el precio promedio nacional de la gasolina regular se ubicó en 23.68 pesos por litro.
La dependencia señaló que 90 por ciento de las estaciones de servicio del país, equivalentes a 11 mil 725 establecimientos, comercializaban el combustible por debajo de los 24 pesos por litro.
En el caso del diésel, el precio promedio nacional fue de 27.01 pesos por litro. Profeco indicó que 86 por ciento de las gasolineras, unas 8 mil 832 estaciones, ofrecían el combustible por debajo de los 27 pesos.
El comportamiento de los precios continuará bajo revisión mediante los reportes semanales que realiza Profeco, con los que se da seguimiento a los costos registrados en las estaciones de servicio y al cumplimiento del compromiso asumido por los empresarios.
Con esta renovación, el esquema continuará aplicándose bajo un modelo voluntario. El acuerdo no contempla sanciones propias por incumplimiento, mientras que las autoridades federales mantendrán la supervisión del mercado y el monitoreo de los precios de los combustibles.
La medida busca mantener estabilidad en el precio de la gasolina regular y el diésel y, con ello, reducir presiones sobre la inflación y el gasto de las familias mexicanas.

















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